Estación eterna, aire sin
resuello,
Ración proporcionada, cual sinuosa
Estatua fiel, de Venus majestuosa,
Señorial cabida de lo más bello
Norte que se pierde en tu nebulosa,
Icono bendito tu alzado
cuello,
Ñoño ya cautivo, al ver tu destello,
Arco iris tricolor de ti orgullosa.
Miel que embriaga un beso nuestro,
Imanta en positivo colmando el
ego
Alimento necesitado de mi epicentro.
Mujer, de mi alma castro espliego,
Oráculo de mi destino, el
encuentro,
Refugio tan creíble de un amor ciego.
*José
Manuel Salinas*
D.R.
Me encanta este aroma de ún amor ciego que desprende tu poema de hoy embriagador y positivo genial.
ResponderEliminarSiempre llegas y rozas el alma del lector querido amigo.
Ayer escuché él recitado de tús poemas y tu voz aún los hace mas magicos FELICIDADES.
Un beso.