viernes, 19 de mayo de 2017

LA VOZ INTERIOR III



Me gustaría que fueses parte de mi nombre ,
para que así,
cada vez que me nombraras
sentirte, aún,
más dentro de mi...

***

Entiendo, que la vida tal y como la conocemos
son momentos en un espacio-tiempo
inventado por el hombre.

De ser así,
intentemos hacer de las utopías beneficiosas,
lo real de un mundo sostenible e igualitario,
vivido desde la humildad,
cargado de paz y amor.

***

Eres luz virginal,
lo primigenio de mi existencia.
Garante del puro amor,
ven y abrázame,
te necesito…

***

La ilusión no solo es un efecto óptico o mental.
Es una de las respuestas del ser humano
en su necesidad por superarse.
Hagámoslo…

***

La amistad se alimenta de hechos.
Las palabras son quimeras
guiadas por el aliento…

***

Las fuerzas hay que renovarlas día a día
consolidando la ilusión;
Arañando para este presente
trocitos de esperanza.
Intentémoslo…

**

En los momentos cercanos de luz,
tan solo veo tu sombra.
En las noches,
me acompaña tu recuerdo callado.
Existes, se que estás ahí y que,
nunca nos hallaremos para nosotros…

***

A veces queremos cambiar el destino,
y es probable creer,
que lo hemos conseguido.
Sin pararnos a pensar que,
solo es un atajo,
que ese cambio es,
nuestro fiel y verdadero destino…

***

Entiendo que los años son
sumas de días vividos.
Apenas un soplo,
una cálida brisa perdida en el tiempo;
Sumisos por siempre,
a la majestuosidad del sentimiento.
Junto a ti…
creo en la eternidad.

***


* José Manuel Salinas *





sábado, 11 de febrero de 2017

ABANDERANDO LA HIPOCRESÍA.




“De bien nacido es ser agradecido.”



                H ijo de un dios inmerecido,
                I cono representativo de lo grande.
                P repotente con nombre, de chulescas maneras,
                O bediente lacayo, cegado interés, olvidando amigos.
                C aminos de cálidos colores tiene el destino, catalizado sin
                R emedio, y a mi pesar, el tuyo… Finito.
                I ncauto carente de memoria, de las vueltas que da la vida.
                T enedor de paleta sin tonalidades, a falta de los puros, todo mortecino.
                A yer amigos, ahora de forma altanera, una persona ficticia, vulgar.



Yo, duermo tranquilo…

*José Manuel Salinas*


lunes, 16 de enero de 2017

PARA TI, CÓMPLICE REFLEJO.




Te vi  y, te veo con la claridad
de la transparencia observada.
Supe al instante que serias
el cobijo de mi sombra.
Me contagió tu necesidad y
falta de calor humano,
tu soledad no aparentada.
Comprendí,
la grandeza de tu imaginación,
- se de lo que hablo-
Tus historias vividas de pensamiento,
tus affaire prohibidos,
- nunca reales-
Cúmulo de momentos desenfrenados,
solitarios.
La pena y, misericordia por ti misma,
una vida truncada y ya,
sin vuelta atrás.

Te entiendo…
He comprendido sin palabras;
Recuerda, soy parte de ti,
momentos a la carta de
caricias adecuadas,
olas embravecidas el resto.
Cargadas estas de humedad
de espuma salada.
Vestido con la simpleza de la sombra y,
tan unido a ti.
El protagonista dual y callado,
de tus historias.

Ahora bien sabes,
que no estás sola frente al espejo,
existe un mimo real,
aunque…
siempre nos quedará…

La imaginación.

*José Manuel Salinas*

jueves, 12 de enero de 2017

COBARDE PENSAMIENTO





Mirarte como un recuerdo
la vista cansada,
peso de la nostalgia.

Escucharte como un instrumento
mal afinado,
enfatizando los delirios
no conseguidos del pasado.

Sentirte como un acople,
pieza viajera,
desgastada e intrusa
de un añorado ayer.

Solo queda…
la esperanza abrazada al futuro.
(Si eso fuera posible)
Guardar las palabras no dichas, 
en el silencio de la nada.

Ya no somos,
ya no estamos,
todo ha muerto.

*José Manuel Salinas*

jueves, 22 de septiembre de 2016

BENDITA SEAS.





Ya no sufre el alma
sin fuerzas, dormida está en el triste
y apagado sueño de los vencidos.
Ese lugar apátrida,
donde todo es olvido.

Ya no existe sustancia
ni cuerpo que abrazada la proteja.
No hay tierra que pisar,
ni cielo azul que indique libertad.

Despojada de lo efímero
quieta está.
Acobijada donde todo es vacío,
en el neutro apagado e infinito
de las tinieblas.

Ya no sufre el alma,
ya no…


*José Manuel Salinas*

sábado, 27 de agosto de 2016

ANSIADA PRIMAVERA




Abrazar sin la seguridad cómplice,
es el abrazo de lo temerario y,
atenazar lo prohibido.

Al oír tu voz…
-imagino escuchar el eco de mi desvanecido nombre-
El adormilado brillo de mi sangre se agita.
Mil pensamientos, como torrentes vivos
escapando al raciocinio…
te idealizan y te buscan.

Mi cuerpo, ahora en alerta,
rejuvenece de savia.
Igual que ese olvidado árbol
apartado y solitario,
que espera su ansiada primavera.

Cuando te tengo cerca
quiero buscar tus ojos.
Verme reflejados en ellos.
-Saciar el anhelo de tantos años,
dar luz, a una necesidad cegada en mi silencio-

Cobardía del momento,
mi vista desvía la mirada,
temerosa de lo incierto.

Abrazar sin la seguridad cómplice,
es el abrazo de lo temerario y,
atenazar lo prohibido…

Se matiza mi sangre,
las aguas llegan mansas.
Se hace otoño y,
la savia espesándose
vuelve a dormir…

*José Manuel Salinas*


lunes, 27 de junio de 2016

PERRO SIN NOMBRE




                                Triste humano y animal,
                                        existencia caduca
                                        sollozando una vida y,  no hay vuelta...

                                        Mil caminos anduve, todos perdidos.
                                        Ausencia de sentimientos,
                                        ni míos, ni prestados,
                                        sensación de puertos olvidados.

                                         Polvos, barros inertes que pesan,
                                         no se ven
                                         Lloviznas de fríos;  
                                         velos perpetuos y,
                                         pisando noches de nieve helada,
                                         efímeros recuerdos con poco jugo
                                        en carne agrietada.

                                         Solitario vagabundo,  
                                         sin collar por sendas negras,
                                         yo perro sin dueño.
                                         Vista corta de viaje largo… miedo.

                                         Alma clavada en piedra alta, sin cruz
                                         sentado en arista baja, de herida abierta.

                                         Bestia de asfalto,
                                         como tantos otros
                                         de veredas borrego.
                                         Destino de una vida sin vivir,
                                         azar  no buscado.

                                        Tirado cual perro soy... me duermo.


                                                  *José Manuel Salinas*
                                                             D.R.